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jueves, septiembre 3

canibalismo ritual


Este tótem sólo viene a reemplazar la figura de los padres. Hipótesis fantástica más allá de la creencia, atando cabos, creando tabúes que impidan andar hablando mal de mi persona. El problema es que estos bichos deben arrancar de la conservación mortal, la primitiva sociedad humana es la nuestra, matamos al padre y sobreviene la culpa, nos comemos al patriarca, a la matriarca y nos duelamos de desenrraizamiento. Ahora prohibimos la ingesta de orígenes, nos encarnamos de vacío, se agrietan los tabúes
y lentamente se decanta el animal sagrado.


domingo, agosto 16

cosas que pasan cotidianamente

El otro día un chico buscaba a un compañero, entonces otra compañera se puso a describirlo para que lo identificaran: es un loco cabezón, guatón y con una polera de iron maiden.

No sé si el chico que buscaba a mi compañero lo habrá encontrado, porque el mundo está lleno de guatones con poleras de iron maiden.

viernes, julio 10

micro


El disciplinamiento de los cuerpos en el columpio / el sube y baja de la densidad / el giro del canto de los pies / piezas de la plaza ausentes. / Llueve y los fantasmas se apoderan del espacio / el reflejo de las pozas y la micro que las vuela / empapando espectros / endiucando nombres. / El espejo retrovisor / la música ochentera más cerca de lo que aparenta / ojos atravesando el recorrido de la 9 / lloraste vacíos que transitaron calles enteras / la bajada te abandonó estática frente a una ciudad limpia y difusa / hoy el grito es silencio.

domingo, abril 12

cadáver exquisito

"La vida es triste Benancio" Siempre es lo mismo...Nunca tranquilos, siempre hay una piedra que te hace topar. pero generalmente esto te hará crecer. Te hará cambiar, te hará vivir y morir. Nada habrá que no esté en tí, como persona y como humano. A pesar de que te alimentes sólo de aire. Porque nada es lo mismo y pareciera que sí. Este ejercicio es vital, el giro no se apaga mientras las luces astrales de los vasos sucios. Vasos vacíos, hueón, la hierba te está matando las neuronas. Para qué tanto lamento, para qué tanto tema sensible Enfrentemos las circunstancias con rebedía.

A veces me visita la alegría


[realizado bajo la influencia de un ebrio noctambulismo el domingo 12 de abril en la casa de Jürgen Habermas, Temuco]

viernes, febrero 20

puntillismo reflexológico

Iban caminando por una bajada llena de piedras. En realidad eran adoquines y piedras, da igual, la cosa es que unos pies comenzaron a doler. Está sacrificado este camino, dijo ella, a lo que él respondió –esta güeno pa’ los que tienen pie plano, como yo.

Primero pensaron en un fakir, luego en esos chinitos pelados que caminan sobre brasas ardientes. Finalmente llegaron a la conclusión de que era una especie de reflexología, pero como habían piedras muy chiquititas se trabajaba con principios puntillistas. Quizás algún día se puedan llegar a conocer todos los colores que tiene un pie. Igual es verdad que algunas cosas se ven mejor desde lejos, aunque probablemente dependa de las distancias y ojos de cada uno; ella que no tiene pie plano prefiere ir por la vereda.

Los adoquines pedregosos de la calle están pegados a la vereda. La vereda está pegada a los pedregosos adoquines de la calle. Segunda conclusión de la bajada: se puede caminar juntos sin abandonar el pie propio.

jueves, enero 22

ver

Más que un recorrer, la exploración es un escudriñar; una escena fugitiva, un rincón del paisaje, una reflexión cogida al vuelo, es lo único que permite comprender e interpretar horizontes que de otro modo serían estériles.

Lévi-Strauss, Tristes Trópicos.

miércoles, enero 14

alegoría de la antiplaza

es de no creer
ya no existe el chocopanda a cien
fue un proceso lento
precedido por la aparición del mustang
y la posterior alza en los centellas
pero realmente inesperado
[nunca pensamos llegar a esto]
de pronto dejó de oírse en la micro
pronuncié su nombre en vano
por algunos recorridos fantasmales
pero finalmente asumí la cruel realidad
volví a mi antiguo vicio el algodón
de azúcar me dejó rosados los bigotes
y las manos pegoteadas lo julero es
que no fue capaz de mitigar mi hambre por
lo que me agencié un mote con huesillo
que sabor y dulzura me dije primeramente
para desengañarme con un amargo huesillo final así que
decidí sentarme a esperar mi resurrección en la pileta
en el centro de esta tierra circense
mientras niñas y niños hacían malabares con sus ojos y
frente a los míos se gestaba un corazón decepcionado
la mujer terminó la conversación dejando
al pobre chico encerrado en su mp3
e ignorando a la abuelita sentada a su lado
que quizás era mucho más interesante que la mujer
pero el circo el chico y la plaza entera la ignoran
porque el tiempo es oro
¿y no viste que ya no existe el chocopanda a cien?

martes, diciembre 16

cochocho

Ahora que mi gato tiene facebook me anduvo enseñando algunas custiones a pesar de la distancia, pa' variar, porque mi gato es uno de mis grandes maestros, cosa que se me había olvidado. Me mostró lo entrete que es conectarse a la red de redes siendo gato, poder observar las fotos de sus hermanos de especie de muchas partes del mundo, todos en distintos idiomas y en el mismo, el miauístico universal y plural. También ese silencio, que se nota en los otros gatos, subiendo árboles, subiendo armarios, subiendo cortinas, cazando moscas y siendo devorados por sillones, camas, sillas, alfombras, todas éstas capaces de sumergirlos en sueños que ni imagino ni me cuenta, el silencio. Cuando vivía con él, mi gato me enseñó a relacionarme con la gente. Yo, que lo quiero mucho, lo agarraba, lo apretaba y obligaba a estar conmigo (es mi gato, era su deber), hasta que me dí cuenta, me dio cuenta. Lo solté de una vez y para siempre, no lo traje más hacia mí y pasó lo inesperado, llegó solo, a ronrronear, a dormir, a jugar a mi lado, ¡a conversarme hasta! Sí, cuando lo dejé comenzó la entrega, cuando renuncié a ser su dueño (de intentarlo, nunca fue mío, ni yo de él). Y es que el apego es eso, esa encerrá en jaulas, en piezas de dos por dos mientras afuera llueve y uno trata de no pensar pensando pensamientos repensados. Aburriéndose frustrándose en vez de entregar, de soltar y comenzar de una vez por todas a respirar todo. ¿Para qué limitarse? me dijo mi gato.

viernes, noviembre 28

la gratificante levedad del ser

Siempre que vuelvo al centro luego de un considerable tiempo de exclusión y recogimiento isleño autoconvocado, en que el mundo es cuestionado y –supuestamente- analizado desde diversas aristas, me doy cuenta que la vida es harto más fácil.


Sí, cuando dejé mi mochila en la custodia del super, y saludé con un hola –la señora simplemente me miró desde su laboriosa mudez mientras me entregaba el número- hubo un atisbo de lo que sentiría más adelante, cuando no quise donar los dos pesos a bomberos –nada más que para ver la reacción del cajero- y descubrí que quiero que el vivir sea siempre eso: un juego en donde pueda adoptar el papel de persona.


Fue así como dejé de darle importancia a una gran cantidad de cosas que en el pasado consideré dignas de someter a tratamientos dialécticos, incluso al momento de tomar la sopa. En realidad no creo haber dejado de hacerlo –el tratamiento-, pero abandono la esperanza de llegar a una síntesis, cero conclusiones. Mejor remontarse al origen del cuestionamiento, a la pregunta inicial que surgió de la pregunta inicial, cuando no existía, cuando era vacío.


Cuando era todas las posibilidades en potencia.


Después, en aquel momento en que gran parte de las jerarquías de importancia que estructuraban mi universo comenzaron a derrumbarse, comencé a ver lo realmente importante: la entrega.

martes, noviembre 25

lo que leí no pescando en clases

huinca: Lo que pasa es que soñái con cuestiones muy grandes, por eso tenís que pasar llorando; si la felicidad de la gente está en cuestiones chiquititas, cuestiones que están al alcance de la mano. Por ser, cuando me pego un pencacito helado y después me voy a tirar al pasto, me llegan a dar ganas de gritar de puro gusto, pero si quisiera tener un auto me tendría que poner a llorar, ¿entendís?

eva: Es que voh soy loco, te conformái con todo, no tenís nada, no querís a nadie.

huinca: ¿Cómo que no? Quiero mucho más que tú, yo los quiero a todos, ¿no vis que no le tengo bronca a nadie? Ese es el amor po, no odiar.

eva: Pero entiende cabeza de piedra, el hombre necesita a la mujer y la mujer necesita al hombre.

huinca: Justo. Y como yo necesito mucho, los quiero a todos.

eva: Contigo no se puede hablar, estái muy loco.

Juan Radrigán "El loco y la triste"

viernes, mayo 16

amanita


¡Esta sí que es totalidad! mientras de tus ojos sale esa luz que llega a todas partes, donde mires lo mismo, el centro.

¡Conexión! repetí mil veces, era (es) la eternidad, cada momento infinito y las miradas distintas y las mismas. Decisiones, los caminos elegidos nos trajeron a este momento inesperado en que vimos el brillo de cada quien, saliendo de los ojos y penetrando en los otros tan intensamente que se olvidó la individualidad, dejamos de estar aqui.

¿por qué no veo que siempre es asi? De a poco develando el mundo, poco a poquito comprendiendo la alteridad, la igualdad superior.
Y sí, no me olvido, lo grabo...

lunes, febrero 25

iloca con clau


El espacio de cada vida;
la respiración, su lugar en el mundo.
Esa individualidad que es parte de más,
la unidad en todas las cosas:

El niño recibiendo el abrazo cálido
de las tempánicas aguas.
La mujer ahogada de aire contemplativo
frente al quiebre fractal de las olas.
El río que hizo esa niña le servirá para navegar
por la paz de la roca sutilizada.
Los amigos entre los árboles sabios savieros
abriendo los ojos otro poco, abriendo las manos otro poco.

Hoy se respira playa, se camina entre nubes transparentes.
Se avanza sincrónicamente amiga mía.

domingo, diciembre 23

Todo esto pasó en luna llena...


Extraño mundo el del loquito que se descargó en la fiesta. Eramos varias personas haciendo música, respirando arte, improvisando colores y ritmos cardiacos. De pronto llegó este chico que ¡zas! besó la tierra en una caída que nos dolió a todos los que nos encontrabamos cantando en el patio. Seguramente se sintió algo avergonzado, nos contó que venía a hacer pichi como los antiguos, que hacían en cualquier parte del mundo. Luego de su pequeño trámite se quedó observándonos y de pronto nació el canto. Fluyó de su interior enérgicamente, toda la descarga hacia el mundo hostil en que vive. Se soltó mucho rato y nosotros lo celebramos, ya que pese a su interesante estado etílico, sus rimas eran buenísimas. Cuando terminó lo felicitamos, reímos y lanzamos tallas, porque la noche era eso; constantes chistes y situaciones. La nevenka, amiga reina del jugo porteño, echó a andar las transmisiones de su radio que la acompaña a todas partes, con llegada a los niños del cerro y a los de abajo también. Procedió a entrevistar a nuestro contertulio cantaor de carretes cerrísticos. Él nos comenzó a contar algo asi: "la historia de roma..." En eso el nico, uno de los nuestros, lo interrumpió (le dió demasiada risa este asunto tan serio de "la historia de roma..."). El cantaor no lo comprendió muy bien y no quiso cantar más. Intentamos animarlo para continuar con la fiesta en la buena onda, pero no logramos convencerlo de que siguiera. En ese momento noté su rostro extraño y me dí cuenta que no creía en lo que le decíamos, en las felicitaciones que le dimos, ni en la sincera buena disposición a compartir nuestro amor con un desconocido. Asi que nos dijo: "saben qué...mejor me voy a ir porque yo casho que me están güebiando". Quedamos plop, y se fue, pero mientras subía la escalera que lleva de vuelta a la casa donde era el carrete general, lo llamamos para que regresara, cantando su nombre, claro que no volvió (ahi quizás nos encontró más pesados aun, unos locos jipiados que lo tenían pa' la palanca).

Toda esta situación fue interesante y me hizo pensar en los mundos que nos formamos para vivir a diario, porque quizás el chico nunca había conocido gente asi de abierta y relajada que recibe a desconocidos sin problema y los integra a la alegría. Quizás nunca, después de cantar jugosmente en contra del sistema a ritmos quebradizos inventados por él, había recibido ovaciones como las que le dimos (que eran sinceras). ¡No nos creyó! es loco para nosotros, pero lo fue más para él. En su mundo no existia eso, sino, ¡como no lo vió!

Al observar de un poco más arriba la situación, no puedo evitar sentirme agradecido de tener un grupo de amigos con los que compartimos el arte, la risa y todas las cosas lindas que se pueden entregar y recibir en una junta.
¡Vivan los carretes de luna llena!
¡y de nueva!
¡y de cuarto creciente!
¡de menguante!
¡y sin luna igual!